Pulsera mujer Pesavento WPXLD006: qué consta en la ficha y qué no
Respuesta directa: la WPXLD006 es una pulsera de mujer de la firma italiana de joyería Pesavento. De ella esta ficha publica cuatro datos comprobables: la referencia comercial WPXLD006, el código interno de almacén S0800660, el código de barras EAN 8435397114849 y el precio de 77,29 € con IVA. No publica longitud, anchura, peso, tipo de cierre ni composición certificada del metal, y ahora mismo figura como agotada, así que no se puede comprar en esta página. Si buscas una pulsera para regalar, esas ausencias importan más que cualquier descripción: en una pulsera, la medida y el cierre deciden si sirve o vuelve a la caja.
Todo lo que leas debajo se apoya en tres cosas y en ninguna más: los datos que publica esta ficha, la normativa española que se aplica a una compra a distancia de joyería, y criterios técnicos que puedes comprobar tú mismo con una cinta métrica y una lupa. Donde falte un dato, lo verás escrito como lo que es: un hueco. En joyería, un hueco señalado vale más que un número plausible.
Lo que la ficha sí dice
El bloque de datos de esta misma página recoge el nombre comercial, el código de almacén y el EAN. El precio marcado es de 77,29 €, IVA incluido, con envío gratuito a península. El estado de disponibilidad que devuelve el almacén es «agotado»: el botón de compra aparece desactivado y en su lugar hay un formulario de aviso de reposición. Ese estado lo escribe el sistema de stock, no el texto, y puede cambiar sin que esta guía se actualice.
Lo que la ficha no dice, y por qué no lo vamos a rellenar
Una pulsera se define por cinco números y una palabra: longitud interior, anchura, grosor, peso, medida del cierre y el nombre del sistema de cierre. Ninguno de los seis aparece aquí. Tampoco aparece la ley del metal expresada en milésimas, ni si el acabado es pulido, mate, satinado, oxidado o con baño, ni si las piedras que puedas ver en las fotografías son piedra natural, sintética o cristal.
Podríamos escribir todo eso. Sería fácil y sonaría bien. Sería también inventado, y en joyería un dato inventado no es un adorno: es la diferencia entre una pulsera que le queda a quien la recibe y una que se queda pequeña. Cuando un dato no consta, lo decimos y te explicamos cómo obtenerlo del etiquetado, del punzón o preguntándonos antes de pedir.
Estado de cada dato en esta ficha y forma objetiva de confirmarlo antes o después de la compra.
| Dato | ¿Consta en esta ficha? | Cómo confirmarlo |
| Referencia de marca | Sí — WPXLD006 | Debe coincidir con la etiqueta y con la documentación que acompaña a la pieza |
| Código de barras (EAN) | Sí — 8435397114849 | Lo lleva impreso la caja o la bolsa del fabricante |
| Precio | Sí — 77,29 € con IVA | Es el que muestra el botón de compra en el momento de pedir |
| Disponibilidad | Sí — agotado hoy | Lo marca el sistema de almacén; el aviso por email te lo confirma |
| Longitud interior | No | Mídela con una cinta flexible al recibirla y compárala con tu muñeca |
| Anchura y grosor | No | Medibles con un pie de rey o una regla milimetrada |
| Peso en gramos | No | Báscula de cocina de precisión, con la pieza sobre un paño |
| Tipo de cierre | No | Se identifica a simple vista: mira el apartado de cierres de esta guía |
| Ley del metal | No | Punzón de contraste sobre la propia pieza (Ley 17/1985) |
| Acabado y baño | No | Etiquetado y documentación del fabricante; el punzón no lo indica |
| Piedras: tipo y origen | No | Solo la documentación del fabricante lo acredita |
Sobre la marca: Pesavento es una marca registrada de un tercero. Esta página describe un artículo de esa marca con fines informativos y comerciales. No existe vinculación, licencia, acuerdo de distribución ni patrocinio entre Pesavento y esta tienda, y en ningún caso nos presentamos como punto de venta oficial ni autorizado. Todos los nombres y referencias citados pertenecen a sus respectivos titulares.
Por qué el prestigio de una firma no describe una referencia concreta
Pesavento es una firma italiana de joyería con recorrido y con un estilo reconocible. Ese hecho general se usa a menudo como si fuera una ficha técnica: se afirma que «trabaja siempre en plata», que «usa tal acabado» o que «todas sus piezas llevan tal tratamiento», y a continuación se aplica a la referencia que se quiere vender. Es un salto lógico que no se sostiene.
Una casa de joyería fabrica colecciones distintas, en materiales distintos, en años distintos. Que una marca sea conocida por un acabado determinado no significa que la referencia WPXLD006 lo lleve. Que trabaje habitualmente con un metal no convierte a esta pulsera en una pieza de ese metal con una ley concreta. Eso es conocimiento de marca, no dato de producto, y mezclarlos produce descripciones que suenan documentadas y no lo están.
Si un dato no lo puedes leer en la etiqueta, en la documentación del fabricante o en la propia pieza, no es un dato del producto: es una suposición con buena prensa.
La consecuencia práctica es sencilla. Antes de decidir, separa mentalmente dos columnas: lo que sabes de la marca y lo que sabes de esta referencia. La primera columna sirve para orientarte sobre estilo y sobre a quién le puede gustar. La segunda es la que determina si la pieza te va a servir. En esta ficha la segunda columna es corta, y conviene que lo sepas antes de pedir y no después.
La medida manda: cómo medir la muñeca y cuánta holgura dejar
En un anillo la talla se elige de una tabla. En una pulsera no hay tabla universal, porque la medida útil depende de dos cosas a la vez: el contorno de tu muñeca y la holgura que quieras. La misma persona puede necesitar longitudes distintas para una cadena fina y para un brazalete ancho.
El método de los tres minutos
- Localiza el hueso. Palpa el bulto que sobresale en el lateral de la muñeca. La medida se toma justo por encima de ese hueso, hacia el antebrazo, que es donde se apoya la pulsera cuando cae de forma natural.
- Rodea sin apretar. Con una cinta métrica de costura, o con una tira de papel de un centímetro de ancho, rodea la muñeca hasta que la cinta se toque sin comprimir la piel. Si al mover la mano la cinta se clava, has apretado de más.
- Marca y mide. Si usas papel, señala con un bolígrafo el punto exacto donde se solapan los extremos, abre la tira y mídela con una regla. Ese número, en centímetros, es tu contorno de muñeca.
- Repite tres veces. A distintas horas del día, mejor. La muñeca cambia de contorno con el calor, con la retención de líquidos y después de hacer ejercicio. Quédate con la media, no con la mejor lectura.
- Suma la holgura. Contorno más holgura igual a longitud interior de la pulsera. La holgura la eliges tú según cómo quieras que se comporte la pieza.
Orientación general para calcular la longitud interior a partir del contorno de muñeca. Son criterios de uso, no medidas de esta referencia concreta: la ficha no publica su longitud.
| Holgura sobre el contorno | Cómo se comporta | Encaja bien con | Riesgo si te pasas |
| +0,5 a 1 cm | Ajustada, casi sin desplazarse | Brazaletes rígidos, piezas anchas, quien odia que la pulsera baile | Molesta en verano y deja marca si la muñeca se hincha |
| +1 a 1,5 cm | Estándar: gira un poco y no se sale por la mano | Cadenas y pulseras de eslabones de uso diario | Ninguno relevante; es el punto medio habitual |
| +1,5 a 2 cm | Holgada, se desliza hacia la mano | Pulseras finas, quien la lleva sobre manga o combinada con otras | Roza el borde de la mano al teclear y se engancha más |
| +2 cm o más | Muy suelta, cae sobre el dorso de la mano | Casi nada; solo diseños pensados expresamente así | Se sale sin que te des cuenta y es la vía rápida a perderla |
Tres errores que arruinan la medida
- Medir con la cinta tensa. Una cinta de costura estira si tiras de ella. Dos milímetros de tensión son un centímetro de error acumulado en la percepción de ajuste.
- Medir sobre el hueso y no por encima. Justo sobre el hueso la muñeca es más ancha, y la pulsera acabará quedando grande cuando baje a su posición natural.
- Medir a otra persona «a ojo». Si es un regalo y no puedes medirle la muñeca, hay salidas honestas: usa una pulsera suya que le quede bien y mide esa por dentro, pregunta a alguien de confianza, o elige un diseño con margen de ajuste. Adivinar una talla y confiar en el cambio posterior es la peor de las opciones, sobre todo si la pieza es rígida.
Qué hacer cuando la ficha no da la longitud
Es exactamente el caso de esta página. Tienes tres caminos razonables. El primero, escribirnos antes de pedir para que consultemos la medida al proveedor: si no la tenemos, te lo diremos así, sin inventarla. El segundo, pedirla asumiendo que vas a medirla al recibirla y devolverla si no encaja, amparado en los catorce días de desistimiento que se explican más abajo. El tercero, elegir otra pieza de la tienda cuya ficha sí publique medidas. Ninguno de los tres pasa por que nosotros te demos un número que no tenemos.
Tipos de cierre: el detalle que decide si te la pones sola
El cierre es la pieza que más se manipula y la que más falla. También es la que determina si la pulsera se puede poner con una sola mano, algo nada menor cuando el brazo que la lleva es el que tiene la mano hábil ocupada. Esta ficha no dice qué cierre monta la WPXLD006, así que lo útil es que sepas reconocerlos y qué esperar de cada uno.
Los que vas a encontrar en joyería
- Mosquetón (langosta). Un gancho con muelle y una palanca lateral. Es el más común y el más seguro de los sencillos, pero exige pinza de dedos: ponérselo solo, en la muñeca contraria a tu mano dominante, es incómodo.
- Anilla de resorte. Una argolla con un pestillo que se retrae. Más discreta y más pequeña que el mosquetón, y por eso más difícil de manejar con las uñas cortas o con poca vista de cerca.
- Cierre de caja con lengüeta. Una lengüeta metálica que entra a presión en una caja y hace clic. Queda integrado en el diseño y casi no se nota. Su punto débil es que la lengüeta pierde tensión con los años y empieza a abrirse sola; por eso los diseños buenos añaden uno o dos pestillos de seguridad laterales.
- Cierre de imán. Cómodo hasta lo increíble y el que más pulseras ha hecho perder. Un tirón contra el bolso o el bolsillo del abrigo lo abre. Aceptable solo si lleva además un enganche mecánico de refuerzo.
- Cierre en T o toggle. Una barra que atraviesa un aro. Muy fácil de poner con una mano y muy decorativo, pero necesita algo de peso en la pulsera para mantenerse tenso; si la pieza es ligera, la barra se sale sola.
- Brazalete abierto o rígido. No tiene cierre: entra por la abertura o se pasa por la mano. Aquí la medida no admite negociación, porque no hay eslabones que quitar.
- Elástico interior. Bolas o eslabones enhebrados en hilo elástico. Se pone de un tirón y no tiene mecanismo que falle, pero el elástico se fatiga y termina cediendo; es el sistema que menos vida útil tiene del conjunto.
Una pulsera se pierde casi siempre por el cierre, casi nunca por el metal. Si vas a pagar por una pieza que quieres llevar a diario, mira primero cómo se cierra y después cómo brilla.
Cómo identificarlo desde las fotos
Amplía la imagen y busca el punto donde el trazado de la pulsera se interrumpe. Si ves un gancho alargado con una ranura, es mosquetón. Si ves una argolla pequeña con una muesca, es anilla de resorte. Si ves un tramo liso ligeramente más grueso, con una junta fina y a veces dos pestañas laterales, es cierre de caja. Si no ves interrupción alguna, o es un brazalete rígido o es elástico. Y si sigues sin distinguirlo, pregúntanoslo antes de pedir: es una duda razonable, no una molestia.
El punzón de contraste: la forma objetiva de saber qué metal tienes
Cuando una ficha no certifica el metal, la pieza sí lo hace. En España, los objetos fabricados con metales preciosos están regulados por la Ley 17/1985, de 1 de julio, sobre objetos fabricados con metales preciosos. Esa norma exige que esos objetos lleven marcados dos punzones: el de identificación del fabricante, importador o responsable de la puesta en el mercado, y el punzón de contraste de garantía, que acredita la ley del metal. La ley se expresa en milésimas; en plata las cifras habituales en el mercado español son 925 y 800.
Qué significa cada marca
- La cifra de milésimas indica la proporción de metal precioso puro en la aleación. Un 925 significa 925 partes de plata pura por cada mil; el resto son otros metales que aportan dureza, porque la plata pura sería demasiado blanda para una pieza que se lleva puesta.
- El punzón de responsable identifica a quién hay que reclamar si la ley no es la marcada. Es la trazabilidad, no la calidad.
- El punzón de contraste de garantía lo aplica un laboratorio de contraste autorizado y es el que convierte la cifra en una afirmación verificable.
Dónde mirar en una pulsera
En un anillo el punzón va casi siempre en la cara interna del aro y se encuentra a la primera. En una pulsera hay que buscar más. Los sitios habituales son la chapita o placa del cierre, la cara interna del eslabón terminal junto al mosquetón, la argolla de remate y, en brazaletes rígidos, la cara interior cerca de la abertura. Suele ser muy pequeño: con una lupa de diez aumentos y luz lateral se lee sin problema, y con la cámara del móvil en macro también.
Lo que el punzón no te dice
Aquí conviene no pasarse de optimista. El punzón acredita la ley del metal y nada más. No dice si el acabado es mate o pulido, no dice si hay un baño de rodio o de oro por encima, no dice el peso, no dice si la piedra es natural o sintética y no dice en qué año se fabricó la pieza. Una pulsera puede llevar un 925 impecable y un baño superficial que se desgasta en dos años: son dos cuestiones independientes.
Si no hay punzón
La ausencia de punzón no convierte automáticamente una pieza en un fraude, pero sí significa que nadie ha certificado que sea metal precioso. Piezas chapadas, bañadas o de bisutería no llevan punzón de ley porque no son metal precioso macizo, y eso es perfectamente legítimo siempre que se venda como lo que es. Lo que no es aceptable es cobrar precio de plata por una pieza sin marcar. Si al recibir la tuya no encuentras marcas y esperabas metal precioso, escríbenos: es un motivo válido para devolverla dentro del plazo.
Cuidado diario: sudor, cosméticos, cloro y ese oscurecimiento que asusta
Por qué se oscurece la plata (y por qué no es óxido)
La mancha oscura que aparece en la plata no es óxido: es sulfuración. La plata reacciona con compuestos de azufre presentes en el aire, en el sudor, en algunos alimentos como el huevo o la cebolla, en la lana y en la goma. El resultado es una capa superficial que va del amarillento al gris y al negro. Es reversible, no daña el metal y aparece antes en las zonas que menos rozan con la ropa, porque el roce actúa como un pulido continuo.
La regla que resuelve el noventa por ciento de los problemas
La pulsera es lo último que te pones y lo primero que te quitas. Perfume, crema de manos, laca, desodorante, protector solar y maquillaje van antes, y se dejan absorber. Al llegar a casa, la pulsera sale antes que la ropa. Con esa sola costumbre evitas la mayor parte del contacto con los productos que atacan tanto al metal como a los acabados superficiales, que suelen ser lo primero en irse.
Agua: qué pasa en cada caso
- Lavarse las manos. Agua y jabón neutro de forma puntual no le hacen nada. Sécala después, porque la humedad atrapada entre eslabones acelera la sulfuración.
- Ducha. Mejor quitársela. No por el agua, sino por los geles y champús: llevan sulfatos y siliconas que se acumulan en las juntas y en el mecanismo del cierre, donde nadie limpia.
- Piscina. Quitársela siempre. El cloro es agresivo con la plata y especialmente con los baños superficiales y las soldaduras. Una tarde no la destruye; un verano entero deja marca visible.
- Mar. Igual de claro. La sal reseca, se mete en los eslabones y, combinada con arena, actúa como abrasivo fino sobre el acabado.
- Sauna, spa y aguas termales. Calor más azufre es la combinación que más rápido ennegrece la plata. Fuera.
Deporte, limpieza doméstica y sueño
El sudor es sal más compuestos de azufre: entrenar con la pulsera puesta la ensucia y, en piezas con cierre de caja, mete residuo en el mecanismo. Los productos de limpieza doméstica con lejía o amoniaco atacan tanto la plata como los baños. Y dormir con ella es la vía más común a un eslabón doblado o a un cierre forzado sin enterarte. Ninguna de estas tres cosas es una prohibición: es una lista de dónde se acumula el desgaste que luego no sabes de dónde ha salido.
Limpieza sin cargarte el acabado
Este apartado importa especialmente porque la ficha no dice qué acabado lleva la pieza, y el método correcto depende del acabado. Ve de menos a más agresivo:
- Paño seco de microfibra o paño específico para plata. Pasada suave, sin insistir en un punto. Resuelve el oscurecimiento incipiente y es lo único que conviene hacer a ciegas.
- Agua tibia con una gota de jabón neutro. Cepillo de dientes de cerdas muy blandas para las juntas, aclarado abundante y secado inmediato con paño suave. Sirve para retirar crema y suciedad acumulada.
- Nada más, salvo que sepas qué acabado tienes. Y aquí está el aviso importante.
Lo que no debes hacer sin conocer el acabado:
- Pasta de dientes y bicarbonato. Son abrasivos. Devuelven brillo a una plata lisa y pulida, y arruinan de forma irreversible un acabado mate, satinado, texturado o con relieve.
- Baños químicos de inmersión. Disuelven la capa oscura, incluida la que en muchas piezas está puesta a propósito para marcar el relieve. Una pulsera con oxidación decorativa sale de ahí plana y sin dibujo.
- Ultrasonidos por tu cuenta. Aflojan piedras engastadas a presión y castigan las soldaduras. En joyería es una herramienta profesional, no doméstica.
- Frotar con estropajo o papel de cocina. El papel de cocina raya el metal blando más de lo que la gente imagina.
Si la pieza está muy oscurecida y no sabes con qué acabado estás tratando, lo sensato es llevarla a un joyero y preguntar antes de actuar. Una limpieza mal hecha no se deshace.
Cómo guardarla
Bolsa de tela con cierre o el propio estuche, en un cajón, lejos de la humedad del baño y sin que roce con otras piezas. Las bolsas antioxidantes con tratamiento antiplata funcionan bien. Evita las gomas elásticas y las cajas con forro de lana, que llevan azufre. Y si tienes varias pulseras, alternarlas reparte el desgaste en lugar de concentrarlo siempre en los mismos puntos de fricción.
Qué comprobar el día que abres el paquete
Tienes derecho a examinar el producto, y conviene hacerlo con método y sin prisa. Esta revisión te lleva cinco minutos y es la que decide si te quedas la pieza o inicias una devolución con argumentos.
- Embalaje y etiqueta. Que la referencia impresa coincida con WPXLD006 y que el código de barras coincida con el EAN 8435397114849 de esta ficha. Si no coinciden, no abras más: escríbenos.
- Punzones. Busca las marcas en la chapa del cierre y en el eslabón terminal, con lupa y luz lateral. Anota lo que leas.
- Cierre. Ábrelo y ciérralo diez veces seguidas. Debe hacer tope firme, sin holgura lateral y sin que haya que forzar. Si es de caja, comprueba que los pestillos de seguridad enganchan.
- Medida. Póntela sin forzar el cierre. Si tienes que apretar para que enganche, no es tu talla, aunque «entre».
- Acabado. Gira la pieza bajo la luz buscando diferencias de tono, zonas mates donde el resto brilla o marcas de herramienta. Un acabado desigual no es carácter artesanal: es un defecto.
- Piedras, si las hay. Presiona muy suavemente cada una con la uña. No debe moverse ninguna. Mira los engastes al trasluz buscando garras levantadas.
- Bordes internos. Pasa el dedo por la cara que toca la piel. No debe haber aristas, rebabas ni puntos que enganchen la manga.
- Documentación y factura. Guárdalas. Son las que sostienen cualquier reclamación de garantía durante los próximos años.
Si algo no encaja, no lo dejes «para ver si se arregla». Los plazos legales corren desde la entrega, y una incidencia comunicada el primer día se resuelve mucho mejor que la misma incidencia comunicada el día trece.
Devolución, desistimiento y garantía: tus derechos en España
Esta parte no es opinable, y aquí se cita con la referencia exacta porque en internet circula mucha cita legal inventada.
Catorce días para desistir, sin dar explicaciones
En una compra a distancia dispones de 14 días naturales para desistir del contrato sin necesidad de justificar tu decisión y sin penalización. El plazo se cuenta desde el día en que recibes el producto y está regulado en los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007, texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Basta con comunicarlo de forma inequívoca dentro de plazo; después tienes otros catorce días para enviarlo de vuelta.
Una pulsera no está excluida del desistimiento
Conviene decirlo con claridad porque es la confusión más repetida en fichas de joyería. El artículo 103.e excluye del desistimiento los bienes precintados que no sean aptos para ser devueltos por razones de protección de la salud o de higiene y que hayan sido desprecintados tras la entrega. Esa excepción exige las dos condiciones a la vez y está pensada para otro tipo de producto. Una pulsera no encaja ahí. Si alguna vez lees que «las joyas no admiten devolución por higiene», estás leyendo una cláusula ilegal.
Probártela no es usarla
El artículo 108 del mismo texto establece que solo respondes de la disminución de valor del bien derivada de una manipulación distinta de la necesaria para establecer su naturaleza, características y funcionamiento. Traducido a una pulsera: puedes sacarla del estuche, examinarla, medirla y probártela en la muñeca. Eso es exactamente lo que harías en una tienda física y no te hace perder ningún derecho. Lo que sí puede generar una minoración es llevarla puesta un fin de semana, mojarla, rayarla o devolverla sin sus accesorios.
Devolver una pieza porque no te queda bien de medida es un derecho, no un favor. Y probarse la pulsera para averiguar precisamente eso está expresamente amparado por la ley.
Tres años de garantía legal de conformidad
Para los productos comprados a partir del 1 de enero de 2022, la garantía legal de conformidad es de 3 años desde la entrega. Lo estableció el Real Decreto-ley 7/2021, que modificó el Real Decreto Legislativo 1/2007 para transponer la normativa europea. Antes eran dos años, y en muchas fichas de comercio electrónico sigue apareciendo la cifra antigua.
La garantía cubre las faltas de conformidad: que el producto no se corresponda con la descripción, que no tenga las cualidades que cabe esperar de un artículo de su tipo, o que presente un defecto de fabricación. En una pulsera, el caso típico es un cierre que deja de sujetar o una soldadura que cede. Lo que no cubre es el desgaste normal por el uso, ni los daños causados por golpes, productos químicos o una limpieza inadecuada. Tampoco cubre que la pieza no te guste: para eso está el desistimiento de los catorce días.
Guarda la factura y la documentación de la compra. Son el documento que acredita la fecha de entrega, que es la que hace correr los plazos.
Precio, disponibilidad y por qué hoy no puedes comprarla aquí
El precio marcado es de 77,29 € con IVA incluido y envío gratuito a península. Ese importe es el que refleja la ficha; el importe definitivo es siempre el que ves en la pasarela de pago en el momento de confirmar el pedido.
La disponibilidad actual es agotado. Los botones de compra aparecen desactivados y en la parte superior de la página hay un formulario para que te avisemos por correo cuando vuelva a haber unidades. No hay fecha estimada de reposición: si la tuviéramos, estaría escrita.
Sobre lo que no vas a encontrar en esta página: no hay comparativa de precios de otras tiendas. Publicar una tabla con lo que cuesta esta referencia en tres competidores exigiría comprobar esos precios hoy y mantenerlos actualizados, y no lo hacemos. Tampoco hay puntuaciones, estrellas ni recuento de opiniones: esta ficha no tiene reseñas verificadas de clientes y no vamos a fabricar una nota. Si quieres comparar, compara tú, y hazlo con la referencia exacta WPXLD006 delante, porque en joyería una letra de diferencia en el código suele ser una pieza distinta.
Otras piezas de la tienda mientras esta vuelve
Si lo que buscas es una pulsera y esta no está disponible, dentro del propio catálogo hay alternativas cuyas fichas puedes revisar con el mismo criterio que acabas de leer: mira primero qué datos publican y cuáles no.
El catálogo completo está en la tienda, las guías de regalo en el blog, y si necesitas que consultemos un dato concreto al proveedor antes de pedir, escríbenos desde contacto. Las condiciones de envío y de devolución, con el detalle del procedimiento, están en devoluciones y garantía.
Preguntas frecuentes sobre la pulsera Pesavento WPXLD006
¿De qué material es exactamente esta pulsera?
La ficha no publica una composición certificada de esta referencia, ni la ley del metal en milésimas, ni si lleva algún baño. Lo que aparece en la descripción del proveedor es un bloque genérico compartido con toda la categoría de joyería, no un análisis de esta pieza. La forma objetiva de saberlo es leer el punzón de contraste sobre la propia pulsera y el etiquetado que la acompaña.
¿Qué longitud tiene y a qué muñeca le vale?
La ficha no publica la longitud interior. Sin ese dato no se puede decir a qué contorno de muñeca le sirve. Mide tu muñeca con el método de este artículo, y si necesitas la medida antes de pedir, pregúntanosla: la consultaremos al proveedor y te diremos si la tenemos o no.
¿Cuánto pesa?
Tampoco consta. El peso de una pulsera de metal condiciona bastante la sensación al llevarla y la resistencia del cierre, así que es una ausencia relevante y por eso la señalamos en lugar de estimarla.
¿Qué tipo de cierre monta?
No consta en la ficha. En el apartado de cierres de esta guía tienes cómo identificar cada sistema a partir de las fotografías del producto y qué esperar de cada uno en el uso diario.
¿Sois distribuidores oficiales de Pesavento?
No. No tenemos vinculación, licencia, acuerdo de distribución ni patrocinio con la marca, y no nos presentamos como punto de venta oficial ni autorizado. Vendemos el artículo describiéndolo con los datos que tenemos y señalando los que no tenemos.
¿Puedo devolverla si no me queda bien de medida?
Sí. Tienes 14 días naturales para desistir sin justificar tu decisión, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Una pulsera no entra en la excepción del artículo 103.e, que exige a la vez que el bien esté precintado por razones de higiene y que se haya desprecintado tras la entrega.
¿Pierdo el derecho a devolverla si me la pruebo?
No. El artículo 108 del mismo texto permite manipular el producto lo necesario para establecer su naturaleza, características y funcionamiento. Probártela en la muñeca para comprobar la medida entra de lleno en eso. Lo que puede generar una minoración de valor es haberla llevado puesta, mojada o dañada.
¿Cuánta garantía tiene?
Tres años de garantía legal de conformidad desde la entrega, según el Real Decreto-ley 7/2021, que modificó el Real Decreto Legislativo 1/2007. Cubre faltas de conformidad y defectos de fabricación, no el desgaste por uso ni los daños por golpes o productos químicos.
¿Se puede llevar en la piscina o en la playa?
Es mejor quitársela. El cloro y la sal atacan tanto la plata como cualquier acabado superficial, y la arena actúa de abrasivo sobre el pulido. Una exposición puntual no arruina una pieza; la repetición durante un verano sí deja huella visible.
¿Cómo la limpio si se oscurece?
Empieza siempre por lo menos agresivo: paño de microfibra o paño específico para plata. Si hace falta más, agua tibia con jabón neutro, cepillo muy blando y secado inmediato. No uses pasta de dientes, bicarbonato ni baños químicos de inmersión mientras no sepas qué acabado tiene la pieza, porque esos métodos arruinan los acabados mate, texturados y oxidados de forma irreversible.
¿Tiene opiniones de clientes o alguna puntuación?
No. Esta ficha no recoge reseñas verificadas de compradores y no publicamos una nota inventada para rellenar el hueco. Tampoco hemos hecho pruebas propias sobre esta referencia.
¿Cuándo vuelve a haber stock?
No hay fecha confirmada. El estado actual es agotado y lo marca el sistema de almacén. En la parte superior de la página tienes el formulario de aviso: deja tu correo y te escribimos cuando vuelva a haber unidades disponibles.
¿Sirve como regalo si no conozco la medida de muñeca de la otra persona?
Con precauciones. Si puedes medir una pulsera suya que le quede bien, tienes la referencia. Si no, cuenta con que quizá haya que devolverla, y guarda el embalaje y la factura para que el proceso sea sencillo dentro de los catorce días. Regalar joyería con medida a ciegas siempre es una apuesta, y conviene asumirlo de entrada en lugar de descubrirlo después.