Cuadro Home ESPRIT Papel Poliestireno 92,5 x 4,5 x 122,5 cm
Respuesta corta: el Cuadro Home ESPRIT de papel sobre poliestireno de 92,5 × 4,5 × 122,5 cm es una pieza vertical de gran formato pensada para ser el punto focal de una pared, y su gran ventaja práctica es que un panel de poliestireno pesa muy poco para su tamaño, así que se cuelga en pladur con un taco corriente en vez de exigir anclaje a montante. Su contrapartida es igual de clara: el poliestireno se abolla con cualquier golpe y no tolera el calor concentrado, y el papel sufre con la humedad y con el sol directo. Encaja en un salón, un recibidor o un dormitorio con luz indirecta; no encaja en un baño con vapor, en una cocina con fogones abiertos, en un pasillo estrecho de paso ni encima de un radiador.

Qué es exactamente y qué dice (y qué no dice) la ficha del fabricante
Es un cuadro decorativo vertical de gran formato: 92,5 cm de ancho, 122,5 cm de alto y 4,5 cm de canto. Home ESPRIT lo describe como diseño abstracto moderno en color blanco natural, y declara dos materiales: papel para la lámina y poliestireno para el soporte. Esa combinación define todo lo demás, para bien y para mal, y por eso el resto de esta página gira alrededor de ella.
Hay que decir algo antes de seguir, porque afecta a cómo debes leer cualquier ficha de este producto: la descripción que llega del proveedor está cortada a media palabra. Termina literalmente en «Medidas aprox.: 92,5 x 4,», sin cerrar la frase. Nosotros no la vamos a completar a ojo ni a rellenar el hueco con suposiciones que suenen bien. Lo que sí podemos hacer es decirte con precisión qué falta.
Datos que la ficha del proveedor no facilita:
- Peso de la pieza. No consta en ningún campo. Es el dato que más pesa (nunca mejor dicho) a la hora de elegir anclaje, y por eso no lo inventamos: en esta página encontrarás cómo colgarlo con criterio, pero no un número de kilos sacado de la nada.
- Sistema de colgado. No se declara si viene con colgador trasero montado, con listón, con anillas o sin nada. Cuenta con la posibilidad de tener que resolverlo tú al recibirlo, y no compres tornillería hasta abrir la caja y ver qué trae de fábrica.
- Gramaje del papel y tipo de tinta. No se indica gramaje, acabado (mate o satinado) ni si las tintas llevan tratamiento contra la radiación ultravioleta. Sin ese dato, la recomendación prudente es mantenerlo fuera del sol directo.
- Densidad del poliestireno y acabado del canto. Tampoco se especifica si el canto de 4,5 cm va rematado, entelado o forrado con el mismo papel.
- Peso máximo del anclaje incluido, si es que se incluye alguno.
Si cualquiera de esos puntos es determinante para tu decisión —porque la pared es delicada, porque quieres usar un sistema sin taladrar o porque el cuadro va a un sitio con luz fuerte—, pídenoslo antes de comprar y lo solicitamos al proveedor. Es mucho más útil que llevarte una cifra que nadie ha comprobado.
Un detalle que conviene mirar de frente: la ficha añade la característica «pintado a mano» y a la vez indica papel como material de la lámina. Las dos cosas no encajan del todo. Puede tratarse de una intervención manual sobre una base impresa, de un término comercial heredado de la gama, o de un campo mal cumplimentado. No lo sabemos y no vamos a decidirlo por ti. Si compras precisamente por el acabado artesanal, es la primera pregunta que deberías hacernos.
Home ESPRIT es una marca real de decoración con presencia habitual en el canal de menaje y regalo en España. Eso no significa que nosotros seamos distribuidor oficial ni que la pieza traiga certificaciones concretas: no las tenemos declaradas y no te las vamos a atribuir.
Papel sobre poliestireno: la ventaja real y las tres debilidades que debes aceptar
Vamos con lo que de verdad decide si este cuadro es para ti. Un panel de poliestireno con una lámina de papel encima no es un material «malo»: es un material con un perfil muy concreto. Si tu situación coincide con ese perfil, es la mejor elección posible en gran formato. Si no coincide, ningún argumento comercial va a arreglarlo.
La ventaja: ligereza, y todo lo que la ligereza te ahorra
El poliestireno es espuma. Su interés estructural está en que aporta volumen y rigidez con muy poca masa. En una pieza de casi metro y cuarto de alto eso cambia la instalación por completo, y cambia también quién puede instalarla.
Lo que ganas en la práctica:
- Cuelgas en pladur sin dramas. La mayoría de tabiques de obra reciente son placa de yeso laminado hueca. Con una pieza pesada tendrías que localizar un montante metálico con un detector, o usar anclajes de expansión de los que exigen taladro grande. Con un panel ligero basta un taco específico de pladur bien puesto.
- Menos agujeros y agujeros más pequeños. Si eres de alquiler, esto no es un detalle menor: un taco de pladur de 6 mm se tapa con una nuez de pasta y una lija fina, y no deja rastro al devolver el piso.
- Lo montas solo. Sujetar un cuadro de 92,5 cm de ancho a pulso mientras marcas la pared es factible cuando pesa poco. Con un panel de madera maciza o con cristal del mismo tamaño necesitas otra persona, y no por comodidad, sino por seguridad.
- Un accidente es menos grave. Si el anclaje falla, cae espuma y papel. Ese mismo formato en cristal o en madera pesada cayendo desde 1,50 m sobre un sofá, una consola o un pie descalzo es otra conversación.
- Admite sistemas alternativos al taladro. Es la única familia de cuadros grandes donde el velcro adhesivo de alta resistencia o las tiras de doble cara para pared entran dentro de lo razonable. Con una condición que no puedo saltarme: todos esos sistemas se venden con un límite de carga, y aquí el peso no consta. Sin ese dato, la opción prudente es el taco.
Debilidad 1: se abolla, y la abolladura no se va
Esta es la más importante y la que más disgustos causa. El poliestireno no se raya: se hunde. Un golpe con el pico de una silla al pasar, el canto de una puerta, el asa de la aspiradora, el codo de alguien que se levanta del sofá con prisa. Donde la madera aguantaría una marca superficial, la espuma cede y queda un cráter permanente.
Y no hay reparación doméstica que funcione. No se puede lijar, no se puede masillar sin que se note, y el papel de encima se arruga alrededor del hundimiento. La única defensa es preventiva: ubicación. Este cuadro quiere una pared donde no roce nadie al pasar, no un pasillo de un metro de ancho ni la pared que está detrás de las sillas del comedor.
Debilidad 2: el calor y los disolventes lo atacan
El poliestireno se reblandece y se contrae con el calor, y se disuelve con la mayoría de disolventes orgánicos. En términos domésticos: nunca encima de un radiador, nunca justo sobre una estufa o una chimenea, nunca donde le dé el chorro de un aire acondicionado en modo calor, y nunca cerca de un halógeno o un foco antiguo que caliente de verdad. Un LED a distancia razonable no es un problema; una fuente de calor concentrada por debajo, sí, porque el aire caliente sube y lo hace justo por delante del cuadro.
Y en limpieza, la regla es corta: ni acetona, ni disolvente universal, ni alcohol, ni limpiacristales, ni ambientadores en espray apuntando a la pared. Muchos de esos productos atacan la espuma y arruinan el papel a la vez.
Debilidad 3: el papel teme el agua y la luz
El papel es higroscópico: absorbe humedad del ambiente y al hacerlo se dilata. Si está pegado a un soporte que no se mueve, esa dilatación se traduce en ondas visibles con luz rasante, y en las esquinas puede llegar a despegarse. Por eso el baño con ducha y la cocina con vapor quedan fuera, aunque el poliestireno en sí no se moje.
Y la luz ultravioleta continuada amarillea el papel y apaga las tintas. Es un deterioro lento, no lo verás en un mes, pero al comparar la parte que quedaba tapada por el marco con el resto a los tres años la diferencia canta. El fabricante no declara protección anti-UV, así que aquí no hay margen para el optimismo: luz indirecta.
Resumen honesto del material: es el mejor formato grande para colgar fácil y barato en pladur, y el peor para una zona de paso, un cuarto húmedo o una pared que reciba sol de tarde. No es una cuestión de calidad de fabricación, es física del material.
Qué revisar el día que llega
Con este material la inspección de recepción importa más que en cualquier otro cuadro, porque los daños de transporte son casi siempre abolladuras de esquina y se ven mal de frente. Coge una linterna o el móvil y ilumina la superficie en rasante, casi paralela al cuadro: así saltan las ondas del papel y los hundimientos que de frente pasan desapercibidos. Repasa las cuatro esquinas y los cuatro cantos, que son las zonas que sufren.
Las medidas, en pared real: cuánto sitio necesita y a qué altura va
Un cuadro de 92,5 × 122,5 cm no se «prueba» en casa: o la pared le sirve o no le sirve. Merece la pena hacer los números antes de comprar, y son números sencillos.
Cuánta pared libre hace falta
Con 92,5 cm de ancho, el mínimo cómodo es un paño libre de 1,60 a 1,80 m. Eso deja unos 35-45 cm de aire a cada lado, que es lo que hace que la pieza se lea como decisión y no como parche. Por debajo de 1,20 m de pared el cuadro toca casi de lado a lado y el efecto es de agobio.
En altura necesitas contar desde el suelo. Con el centro de la imagen a 145-150 cm, el borde superior queda a 206-211 cm. Con techos de 2,50 m eso deja 39-44 cm hasta el techo, que funciona. Con techos de 2,30 m o con una moldura ancha vas justo y probablemente tengas que bajar el centro a 135-140 cm.
Y no olvides los 4,5 cm de canto. Sobresalen. Un cuadro con canto grueso no puede ir en el recorrido de una puerta que abre hacia esa pared, ni pegado a una esquina donde el borde quede expuesto al tráfico.
La altura correcta, con la cuenta hecha
La referencia de museo es centro de la obra a la altura de los ojos: entre 145 y 150 cm del suelo. Aplicado a esta pieza:
| Altura del centro | Borde inferior | Borde superior | Cuándo elegirla |
|---|---|---|---|
| 150 cm | 88,75 cm | 211,25 cm | Pared libre, recibidor o pasillo donde se mira de pie. Techos de 2,60 m o más. |
| 145 cm | 83,75 cm | 206,25 cm | Opción por defecto para un salón normal. Es la que recomendaría si no tienes ninguna restricción. |
| 140 cm | 78,75 cm | 201,25 cm | Sala donde se está sentado casi siempre, o techo de 2,40-2,50 m con moldura. |
| 135 cm | 73,75 cm | 196,25 cm | Techo bajo, o encima de un aparador bajo con el que quieres que se relacione. |
La cuenta es directa: altura del centro menos 61,25 cm (la mitad de 122,5) te da el borde inferior; más 61,25 cm, el superior. Marca en la pared con cinta de carrocero antes de taladrar y mírala un día entero, con luz de mañana y con la lámpara encendida.
Encima del sofá: la única regla que importa
Aquí manda el mueble, no el suelo. Deja el borde inferior entre 15 y 20 cm por encima del respaldo. Menos, y el cuadro parece apoyado en los cojines, y además cualquiera que se recueste le da con la cabeza, lo cual con poliestireno acaba en abolladura. Más de 25-30 cm, y el cuadro flota desconectado del conjunto.
Con un sofá de respaldo a 80 cm del suelo, el borde inferior te sale a 95-100 cm y el centro a unos 156-161 cm: un poco alto respecto a la regla general, pero es lo correcto en esta situación, porque el ojo lee la relación cuadro-sofá antes que la relación cuadro-suelo.
Sobre proporción con el mueble: lo habitual es buscar que el cuadro ocupe entre dos tercios y tres cuartos del ancho del sofá. Con 92,5 cm, el sofá ideal ronda los 125-140 cm, es decir, un dos plazas. Sobre un tres plazas de 210 cm el cuadro se queda corto en solitario, y ahí la solución es el formato en pareja o el de dos unidades, no este.
Anclaje: qué usar según la pared
Con el peso sin declarar, el criterio es sobredimensionar un poco y no jugar con adhesivos hasta saber la cifra.
| Tipo de pared | Qué usar | Qué evitar |
|---|---|---|
| Pladur / yeso laminado hueco | Taco de pladur autoperforante metálico, tipo paraguas o Molly. Dos puntos separados 40-50 cm reparten mejor que uno centrado. | Taco de plástico de expansión normal y clavo directo: en placa hueca no agarran, se salen con el tiempo. |
| Ladrillo hueco o tabicón | Taco de nylon de 6-8 mm con tornillo de rosca madera. Broca del diámetro exacto del taco, sin percutor si el ladrillo es fino. | Taladrar con percusión a tope: revientas el tabique por dentro y el taco gira en falso. |
| Ladrillo macizo u hormigón | Taco de nylon de 6 mm, broca de widia y percutor. Es la pared más agradecida. | Nada especial. Aquí no hay problema de carga. |
| Yeso antiguo sobre tabique de rasilla | Atravesar el yeso hasta el ladrillo y anclar en el ladrillo, no en la capa de yeso. | Fiarte del yeso viejo: se desmorona en escamas y suelta el taco meses después. |
| Alquiler sin taladrar | Tiras adhesivas o velcro de alta resistencia con carga nominal declarada, y solo cuando conozcas el peso real. Aplica sobre pintura curada, nunca sobre gotelé ni pintura reciente. | Usarlo «a ver qué pasa». Un despegue con esta pieza es una abolladura garantizada. |
Un consejo que ahorra sustos: pon dos puntos de anclaje, no uno. Con un solo colgador central, una pieza de 92,5 cm de ancho se descuadra cada vez que alguien cierra la puerta de golpe, y la vas a estar reencuadrando toda la vida. Dos puntos nivelados con un nivel de burbuja o con el nivel del móvil la dejan quieta.
Cinco errores que arruinan un cuadro de papel y poliestireno
Estos fallos no salen de ninguna estadística de reseñas: salen de cómo se comporta el material, que es algo que se puede razonar sin inventar porcentajes. Los cinco tienen algo en común: son decisiones que se toman en los diez minutos del montaje y se pagan durante años.
Error 1: elegir la pared por estética y no por tráfico. La pared más vistosa del salón suele ser también la que está detrás de una zona de paso. Con un panel de espuma eso es una cuenta atrás hasta la primera abolladura. Antes de decidir, quédate quieto un minuto y piensa por dónde camina la gente en esa habitación, dónde se apoyan las sillas y hacia dónde abre cada puerta.
Error 2: limpiarlo con un paño húmedo la primera vez que se llena de polvo. Es el reflejo natural y es el que más piezas destroza. El agua ondula el papel de inmediato y la mancha de agua no se va. Ten el plumero a mano desde el día uno, y si vives con alguien que limpia por su cuenta, dilo en voz alta: este cuadro se limpia en seco.
Error 3: colgarlo sobre una fuente de calor. Encima del radiador del salón es una ubicación clásica porque suele ser la pared libre. El aire caliente sube pegado a la pared, justo por delante del cuadro, durante todo el invierno. El poliestireno se contrae y el papel se reseca. Si el radiador está ahí, busca otra pared.
Error 4: un solo punto de anclaje y ninguna comprobación de nivel. Con 92,5 cm de ancho, un colgador central convierte el cuadro en un balancín. Dos puntos separados, nivelados, y comprobados a la semana siguiente por si el taco ha cedido en el pladur.
Error 5: fiarse de un adhesivo sin conocer el peso. El velcro y las tiras de doble cara para pared son productos serios, pero se dimensionan por kilos y aquí el fabricante no declara los kilos. Usarlos «a ojo» con una pieza de este tamaño es apostar la integridad del cuadro a una suposición. Si quieres ir por esa vía, pide primero el peso.
Hay un sexto que no es de uso sino de compra: medir la pared después de pedir. Esta pieza no admite «casi entra». Saca el metro antes.
Para quién encaja y para quién no
Este cuadro no es para todo el mundo, y con este material eso se puede decir con bastante precisión. No va de gustos: va de dónde lo vas a colgar y de cómo es tu casa.
Encaja bien si:
- Tienes pladur y no quieres complicaciones. Es su terreno natural. Un panel ligero de gran formato resuelve en pladur lo que un cuadro pesado convierte en obra menor.
- Vives de alquiler y quieres impacto visual con dos agujeros pequeños y reversibles, en lugar de cuatro anclajes de expansión.
- Buscas un punto focal, no una colección. Necesitas llenar una pared grande con una sola decisión y no te apetece montar una composición de seis marcos que hay que alinear.
- La pared es tranquila: detrás de un sofá, en la cabecera de un dormitorio, en un tramo de recibidor amplio o en una pared de fondo de un despacho.
- La luz que recibe es indirecta o filtrada por cortina, no un rectángulo de sol moviéndose por encima cada tarde.
- Lo montas tú solo y agradeces poder sujetar la pieza con una mano mientras marcas con la otra.
No es para ti si:
- Hay niños pequeños o mascotas grandes en la habitación de destino. Un balonazo, una carrera o un rabo entusiasta contra un panel de espuma deja marca permanente.
- El sitio es un pasillo estrecho, la pared del comedor detrás de las sillas, o un hueco por el que se pasa con la compra en las manos.
- Es para un baño con ducha o una cocina con fogones. Vapor y grasa son incompatibles con papel sin protección.
- La pared tiene radiador, estufa o chimenea debajo, o le da el aire caliente del split directamente.
- Necesitas saber el peso exacto antes de comprar porque vas a usar un sistema adhesivo con carga limitada. Pídelo primero; comprar a ciegas aquí no tiene sentido.
- Quieres una pieza para toda la vida. Papel y espuma son materiales de ciclo decorativo, no de herencia familiar. Si buscas algo que aguante mudanzas y décadas, vete a soporte rígido.
- Te va a mudar de casa cada poco. Este formato viaja mal: es grande, es blando y las esquinas son su punto débil.
Si te has reconocido en la segunda lista, mejor dejarlo. Y si dudas, hay una alternativa de la misma marca con otro planteamiento constructivo que puede encajarte mejor: el cuadro Home ESPRIT de aluminio y MDF de 80 × 3,5 × 120 cm en juego de dos unidades. La diferencia práctica está en el material y en el formato: aluminio con tablero de MDF es un soporte rígido que aguanta el golpe y el ambiente mucho mejor que el poliestireno, y al venir en dos piezas de 80 cm cubre paredes anchas —un sofá de tres plazas, por ejemplo— donde esta pieza única de 92,5 cm se queda corta. A cambio, pesa más, exige un anclaje más serio y te obliga a alinear dos cuadros en lugar de uno.
Qué sabemos y qué no: nuestras cartas sobre la mesa
Hasta hoy, esta página mostraba una nota de 4,32 sobre 5 y un apartado sobre lo que opinaban «quienes ya lo probaron», con supuestos patrones de reseñas y comentarios entrecomillados. Nada de eso existía. No hay 147 valoraciones de este cuadro, no hay una nota media calculada sobre ningún dato real, y nadie de este equipo ha colgado esta pieza en una pared. Lo hemos retirado del texto y también del código: la puntuación de estrellas que se enviaba a Google ya no está.
Preferimos decírtelo así porque te sirve más. Lo que puedes esperar de esta ficha:
- Lo que declara el fabricante, transcrito tal cual y con los huecos señalados cuando los hay. Sin completar frases cortadas.
- Cómo se comporta el material. El poliestireno y el papel son materiales conocidos: su respuesta al golpe, al calor, al agua y a la luz ultravioleta no es opinión nuestra, es su comportamiento físico. Eso sí lo podemos afirmar.
- Geometría y montaje. Las alturas, la pared necesaria y los anclajes salen de las medidas del producto y de cómo se instalan las cosas en una casa española normal. Son cuentas que puedes rehacer tú.
- Tus derechos como comprador, con la norma citada para que no tengas que creernos.
Y lo que no vas a encontrar: valoraciones inventadas, comparaciones de precio con tiendas que no hemos consultado hoy, promociones que no están activas, ni certificaciones atribuidas a Home ESPRIT que no nos consten.
Si tu decisión depende de un dato que no tenemos —el peso, el gramaje, si hay intervención manual sobre la lámina—, pídenoslo antes de comprar. Es más honesto que rellenar el hueco para que la ficha parezca completa.
El Cuadro Home ESPRIT de papel sobre poliestireno de 92,5 × 4,5 × 122,5 cm tiene un encaje muy definido: pared tranquila, luz indirecta, tabique de pladur y ganas de resolver un hueco grande con una sola pieza. Si tu pared cumple eso y has medido el paño libre, adelante. Si va a un baño con vapor, a una zona de paso o encima de un radiador, mejor no. Tienes tres años de garantía legal y catorce días naturales para desistir con derecho a desembalar y comprobarlo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta pared necesito para un cuadro de 92,5 x 122,5 cm?
Cuenta con un paño libre de al menos 1,60-1,80 m de ancho y 2,30 m de alto útil para que la pieza no quede comprimida. El cuadro ocupa 92,5 cm de ancho y 122,5 cm de alto, y los 4,5 cm de canto sobresalen de la pared, así que evita esquinas, marcos de puerta y el recorrido de una puerta abierta.
¿Cuánto pesa el cuadro?
La ficha del proveedor no indica el peso, así que no lo damos por supuesto. Un panel de poliestireno con papel de este tamaño suele ser ligero en comparación con madera maciza o cristal, pero el dato exacto hay que pedirlo antes de elegir el anclaje. Escríbenos y lo solicitamos al proveedor.
¿Puedo colgarlo en una pared de pladur?
Sí, siempre que uses taco específico de pladur (paraguas, autoperforante metálico o Molly) y no un taco de plástico común. Al ser un panel ligero no necesitas anclar a montante, pero confirma el peso con el proveedor antes de decidir el sistema y no cuelgues un panel de poliestireno de un simple clavo en yeso hueco.
¿Cómo se limpia un cuadro de papel sobre poliestireno?
Solo en seco. Plumero de microfibra o una brocha suave de cerdas naturales, sin presionar y de arriba abajo. Nada de paño húmedo, agua, alcohol, limpiacristales ni disolventes: el agua ondula el papel y los disolventes atacan el poliestireno. Si hay una mancha, no insistas: retirar papel es irreversible.
¿Se puede colgar en el baño o en la cocina?
No es su sitio. El papel absorbe humedad y se ondula, y en cocina la grasa en suspensión se deposita en una superficie que no se puede lavar. Un baño sin ducha y con ventilación puede tolerarlo, pero un baño con vapor o una cocina con fogones abiertos no.
¿Aguanta el sol directo de la ventana?
Mejor evítalo. El papel amarillea y las tintas pierden intensidad con luz ultravioleta continua, y el proveedor no declara tintas ni tratamiento anti-UV, así que no podemos prometer resistencia. Colócalo en una pared perpendicular a la ventana o con luz indirecta y ganarás años de vida útil.
¿A qué altura se cuelga y cómo queda sobre el sofá?
Sitúa el centro de la imagen entre 145 y 150 cm del suelo: con 122,5 cm de alto, el borde inferior queda a 84-89 cm. Sobre un sofá deja el borde inferior 15-20 cm por encima del respaldo para que la pieza y el mueble se lean como un conjunto.
¿Está pintado a mano o es una impresión?
La ficha del proveedor indica «pintado a mano» y a la vez papel como material de la lámina, dos cosas que no encajan del todo. No sabemos si hay intervención manual sobre una base impresa o si el término es comercial, y no lo vamos a interpretar por ti: si el acabado artesanal es lo que te decide, pídenos la aclaración al proveedor antes de comprar.
¿Qué garantía tengo?
Tres años de garantía legal de conformidad desde la entrega, según el RDL 7/2021, aplicable a las compras hechas a partir del 1 de enero de 2022. En los dos primeros años se presume que la falta de conformidad ya existía al entregarte el producto y no tienes que demostrarlo tú. Puedes pedir reparación o sustitución y, si ninguna resuelve, rebaja del precio o resolución del contrato.
¿Puedo devolverlo si al colgarlo no me convence?
Sí. Tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin dar explicaciones (arts. 102-108 del RDL 1/2007), y desembalar y comprobar el producto no anula ese derecho: puedes examinarlo como lo harías en una tienda. Lo que sí puede hacer el vendedor es descontar la depreciación por un uso que vaya más allá de esa comprobación. Los gastos directos de devolución pueden ir a tu cargo si se te informó antes de comprar.
¿Qué hago si el paquete llega golpeado?
No lo rechaces sin más: firma el albarán indicando por escrito «recibido con reservas por daños en el embalaje», fotografía la caja cerrada, el embalaje interior y la pieza, y avisa al vendedor cuanto antes describiendo el daño. Un panel de poliestireno se abolla en las esquinas, así que revisa cantos y aristas con luz rasante antes de dar el pedido por bueno.
¿En qué se diferencia del cuadro Home ESPRIT de aluminio y MDF?
Son planteamientos distintos: el de aluminio y MDF mide 80 x 3,5 x 120 cm y viene en juego de dos unidades para composición doble, con un soporte rígido y más resistente al golpe. Este de papel sobre poliestireno es una pieza única de 92,5 x 4,5 x 122,5 cm, más grande, con más canto y bastante más delicada frente a golpes, calor y humedad.
¿Qué precio pago exactamente?
El importe que se cobra en el pago es el que aparece marcado como precio actual en la ficha, 223,92 €. Antes de confirmar, comprueba que la cifra del resumen de pedido coincide con la de la ficha y con la del correo de confirmación; si no cuadran, no completes el pago y avísanos.